Podría
decirse que son dos de las palabras más importantes del idioma; los “te quiero”
se dan a diestra y siniestra sin que las personas lo sientan o lo piensen y que
rara vez merecen o reconocen la importancia de estas palabras.
Los
“te quiero” se tiran sobre el hombre a los amigos en el pasillo del colegio o
ruedan a amantes por nuestras lenguas alcoholizadas igual que coraje líquido
que fue vertido en nuestras bocas para sacar esas palabras salieran en primer
lugar.
Tal vez soy anticuada pero aun así pienso que esas palabras son pesadas
y su peso es demasiado grande para tratarlo de forma tan casual. Significan más
que sólo una emoción o sentimiento de lujuria o admiración. Su carácter sagrado
reside en el hecho de que un “te quiero” es una declaración de un sentimiento
infinito, constante pero siempre en movimiento.
Cuando digo “te quiero”, escucha con atención porque lo que realmente
estoy diciendo es mucho más. Lo que realmente quiero decir cuando digo “te
quiero” es que te acepto por quien eres, total y absolutamente. Que veo cada
grieta y pliegue en tu cuerpo y mente y que veo belleza en tus defectos. Lo que
digo es que nunca quiero que cambies. Eres importante y me interesas justo como
eres.
Lo que realmente estoy diciendo cuando digo “te quiero” es que me
inspiras. Me inspiras a ser mejor, me inspiras a intentar cosas nuevas, a decir
lo que pienso y a no tener miedo, porque si alguien tan increíble como tú puede
amarme entonces yo también debo hacerlo.
Lo que realmente estoy diciendo cuando digo “te quiero” es que deseo que
estés en mi vida, por siempre y para siempre. Que mis sentimientos por ti nunca
van a cambiar y estoy segura de eso. Más segura de lo que me siento con
respecto a cualquier otra cosa en mi vida, no puedo ser yo sin ti.
Lo que realmente estoy diciendo cuando digo “te quiero” es que ya has
cambiado mi vida. Cuando cierro los ojos puedo ver la huella que dejaste en mi
alma. Ya está ahí y como una cicatriz estará ahí para siempre y no lo cambiaría
por nada.
Lo que realmente estoy diciendo cuando digo “te quiero” es que soy tuya
por completo y siempre lo seré. Te he dado mi corazón y confío en que lo
cuidarás, protegerás y mantendrás seguro para siempre y yo haré lo mismo por
ti.
Lo que realmente estoy diciendo cuando digo “te quiero” es que estoy
orgullosa de ser tuya. Me encanta presumirte con todos los que conozco porque
de alguna manera soy mejor contigo a mi lado. También estoy orgullosa que lo
que tenemos juntos y nunca quiero esconderlo.
Lo que realmente estoy diciendo cuando digo “te quiero” es que tus
problemas y tu dolor son mi privilegio. Tu vida es parte de la mía y
compartimos nuestros éxitos y nuestras pérdidas. Reconozco la importancia de
esa tarea y te agradezco por dejarme entrar en tu vida para compartirla completamente
contigo.
Lo que realmente estoy diciendo cuando digo “te quiero” es que espero
que tú también me ames. Espero que me veas por quien realmente soy, que no te
importen mis defectos y que te sientas orgullo de la persona que soy, que me
quieras y me necesites en tu vida y espero que también haya cambiado tu vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario